¿Qué son los paradigmas?


Paradigma
La palabra Paradigma proviene del griego paradeigma y el latín paradigma, cuyo significado es ejemplo o modelo. Es empleado para indicar un patrón, modelo, ejemplo o arquetipo. alude aquellos aspectos relevantes de una situación que pueden ser tomados como un ejemplo, inclusive, la etimología de la palabra nos indica que esta puede ser sinónimo de Ejemplo, sin embargo, Paradigma es usado en otro tipo de contextos no tan simples como los usados con la palabra Ejemplo. Lo curioso de este término es su procedencia, pues de ahí es que se toma la idea que un paradigma no es más que un conjunto de acciones que seguir o ejecutar para concluir con un bien común o de fortaleza social. Derivada de la filosofía griega, fue Platón quien le dio la forma de “Ejemplo a seguir” y no como simple ejemplo como se cree al usarla en un contexto sin ningún tipo de aspiración.

   Yo voy a dar la definición a la que adhiero de qué es un paradigma, no es la verdad, sino el sentido que yo le doy y le damos en nuestras clases.
   De todas las definiciones que oí y analicé, la que adhiero es “la forma de observar el mundo, es un conjunto de reglas, normas, creencias y normas”.
   Los paradigmas gestionan nuestro entorno, nuestro cerebro necesita filtrar la mayor parte de la información, dejándola afuera, y centrándose solo en lo que él considera relevante.
   Entonces nuestras creencias actúan de forma parecida a un filtro fotográfico, condicionando tu percepción de la realidad al hacer que la veas de una manera determinada de entre todas las posibilidades.
   Una consecuencia de esto es que lo que percibís no es la realidad en su totalidad, sino, únicamente una parte de ella, es decir, un punto de vista o, más bien, tu punto de vista. Como dice Humberto Maturana: no vemos como las cosas son, sino, como las observamos. Y esto marca una diferencia fundamental a la hora de discutir con otras personas, ya que si sos consciente de que no tenés la verdad, sino sólo un punto de vista (o juicio) sobre ella, vas a estar abierto a escuchar con interés otros puntos de vista (o juicios) distintos que puedan enriquecer y complementar el tuyo.
   Otro detalle importante a tener en cuenta es que los paradigmas no se construyen a partir de verdades objetivas, sino de creencias, por lo general compartidas con muchas otras personas. Sin embargo, esas creencias están tan arraigadas en vos que normalmente las vas a tomar por verdades.
   De hecho, estas creencias son tan absolutamente reales y ciertas para vos que condicionan tu comportamiento, haciendo que éste sea coherente con la lógica de tus paradigmas.
    Del mismo modo que son útiles porque simplifican la percepción, los paradigmas pueden, en ocasiones, suponer una limitación, ya que te impiden ver otras partes de la realidad que podrían serte valiosas, por ejemplo, porque allá se encuentre la solución a tu problema, solución que nunca vas a poder encontrar si no salís de tu paradigma habitual.
   Como decía Einstein: Si siempre actuamos de la misma manera, obtendremos, siempre, los mismos resultados.
   Un ejemplo de lo limitantes que pueden ser los paradigmas es el de la invención del reloj digital. En contra de lo que mucha gente piensa, el reloj digital lo inventaron los suizos, no los japoneses. Lo que ocurrió es que el reloj digital no era compatible con el paradigma que entonces compartían los fabricantes de relojes suizos sobre qué era un reloj (“¡aquello no tenía manecillas ni engranajes!”). La consecuencia fue que el inventor tuvo que irse con su invento a otra parte, donde lo descubrieron los japoneses, quienes compraron la patente y estuvieron a punto de acabar con la industria relojera suiza en pocos años.
   Expresiones como “pensar fuera de la caja” (“think out of the box”) significan hacer un esfuerzo por tomar consciencia de los paradigmas en los que operamos habitualmente e intentar salir de ellos observando la realidad desde perspectivas distintas a las que estamos acostumbrados.
   Si te parás a observarte en momentos importantes de tu vida, vas a observar que frecuentemente estás aplicando paradigmas en todos tus ámbitos. No hay nada de malo en ello, es lo normal, pero el simple hecho de ser consciente de este hecho te puede resultar de gran utilidad en muchas ocasiones.
Por ejemplo, cuando te encuentres bloqueado y te sientas incapaz de encontrar la solución a un problema, intentá identificar los paradigmas en los que estás operando y pensá en otras opciones que no son posibles en esos paradigmas pero podrían serlo fuera de ellos.
   Si no estas comprendiendo a otra persona, observá con que paradigmas estas escuchándola.
   Siempre estamos enroscados en paradigmas, algunos los conocemos, algunos nos los impusieron al nacer, algunos estan ahi no los estamos viendo, algunos se suman a otros y algunos estan tan aferrados que los manejamos como afirmaciones.
   Los paradigmas son lingüísticos, esto quiere decir que no están ahí afuera, están en tu cerebro, en algo que me gusta llamar (aprendido de Jim Selman) “conversaciones”; estas conversaciones son esos pensamientos, esas vocecitas que nos están hablando… si en estos momentos estas pensando ¿que vocecitas? ¡ESAS SON LAS CONVERSACIONES!

Paradigma
Paradigma

Opiná sobre el post y ayudanos a crecer